Los compradores deciden en segundos si una vivienda les interesa, primero en las fotos y después en la visita. Prepararla bien no significa reformarla: significa que se vea luminosa, amplia y cuidada.
Antes de las fotos
- Despeja: retira objetos personales, fotos familiares y muebles que estrechan los espacios.
- Limpia a fondo: cocinas, baños, cristales y juntas.
- Arregla lo pequeño: grifos que gotean, bombillas fundidas, manillas sueltas, pintura desconchada.
- Luz: abre persianas y cortinas y usa bombillas de luz cálida y potente.
- Colores neutros: una mano de pintura blanca o clara suele ser la mejora más rentable.
Fotografía y vídeo profesional
Las fotos son la primera visita. Una fotografía profesional, con buena luz y encuadres amplios, multiplica el interés del anuncio frente a las fotos hechas con el móvil.
El día de la visita
- Ventila, enciende las luces y deja la casa ordenada.
- Mejor que el propietario no esté presente: el comprador se siente más libre para imaginarse allí.
- Ten a mano los gastos de comunidad, IBI y consumo para responder dudas.
¿Merece la pena reformar antes de vender?
Casi nunca una reforma completa. Sí pequeñas mejoras que suben el precio más de lo que cuestan. En la valoración te digo cuáles merecen la pena en tu caso.
Incluido en mi servicio: te asesoro en la preparación de la vivienda, hago el home staging y la fotografía y vídeo profesional.
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